¿Quien ha observado unos ojos con mas
reposo que no dejarlos de mirar?
¿Quién ha llevado unas pupilas con mas país para ti,
que el rostro que las puede gobernar?
¿Quién ha observado unas pestañas con mas agua para ti,
que las lagrimas que diluvian con sal?
¿Quién te ha sumando el oxígeno con su rítmico parpadear?
¿A quién le interesa el fósil que ha muerto por la fe de una ilusión nula?
¿Cuantos no tenemos en nuestra memoria, un harén mas claro y manchado que la luna?
¿A quién le importa el himen y los labios que desconocen la humedad?
¿Quién no ha soñado contratar un cupido-sicario por evitar la soledad?
¿Qué corazón late de mas, cuando no hay nada que hablar?
¿Quiénes cuentan temores, en lugar de ovejas para poder dormir?
¿Quién ha muerto antes de dormir, en unos senos en lugar de rezar?
¿Qué boca ha afirmado lo que el corazón niega, ahogando la verdad?
¿Y acaso alguien tiene la piel que envejece de ganas, mientras se juega intentar?
¿Quién?
Ese es el verdadero sentir de esa colectividad, que aunque quiere ser reconocida, no es mas que marginada, ya sea por no seguir ese patron post-modernista impuesto por el imperialismo o por simplemente tener una respuesta filantropica de los males que nos aquejan como sociedad.
ReplyDeleteEl hombre solo es, en la medida que se reconozca en el otro. El hombre es encuentro. Hermosas palabras. Saludos.
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